50 entradas con categoría "Viajando que es Gerundio"

De escalada en las Cabadas (Arenas de Cabrales)

 

[VÍDEO 6:55 ALFONSO Y LA ROCA]

Día de escalada en la 'escuela' de Las Cabadas, al lado de Arenas de Cabrales. En el vídeo, Alfonso busca la forma de superar la ruta "Selva de Ita", una 6c (una pared jodida, vaya). Abajo incluyo el reportaje fotográfico del mismo día más un enlace a las (brillantes) fotos de Eli.

 

[VÍDEO 1:50 PHOTO SHOW]

PINCHA AQUÍ PARA ACCEDER A LAS FOTOS DE ELI (en facebook)

Chededo

Ah, y por cierto... ¡yo también estuve allí! ;))

 

 

 

 

 

 

[FOTOGRAFÍA: ELISA ROBLES]


U2 & Rumi, Berlin 2009

Sunday bloody iran

FOR A FREE IRAN, whatever that means. FOR A FREE RETURN, back home. FOR A SMELL, flower of Tehran. FOR A SPELL, to bring me there by your hand

Un poeta persa del siglo trece se coló en el concierto de U2 en el Olympia Stadion de Berlín. Bono lo invocó con un susurro (“¡Radio Teheran, radio Teheran!”). De pronto, el escenario se vistió de verde al tiempo que se oían los primeros compases del Sunday Bloody Sunday. En las pantallas, letras arábigas desvelaban la canción persa de Rumi.

A thirteenth Century Persian poet sneaked in during U2’s concert at the Olympia Stadion in Berlin. Bono summoned him with a whisper; “Radio Teheran, radio Teheran”. The stage, suddenly dressed in green, vibrated to the initial beats of Sunday Bloody Sunday while on the screens, Arabic letters disentangled Rumi’s Farsi song;

Abbreviated Rhymed Version (and Translation) by Reynold A. Nicholson, 1950

Sufi rumi THE SONG OF THE REED

Hearken to this Reed forlorn,

Breathing, even since 'twas torn

From its rushy bed, a strain

Of impassioned love and pain.

"The secret of my song, though near,

None can see and none can hear.

Oh for a friend to know the sign

And mingle all his soul with mine!

'Tis the flame of Love that fired me,

'Tis the wine of Love inspired me.

Wouldst thou learn how lovers bleed,

Hearken, hearken to the Reed!"

dar-al-masnavi.org 


Poema original, primeros versos (traducción Chema Nieto, 2009)

Escucha,

Escucha esta flauta

Escucha la historia de su nostalgia

Desde que me segaron de la cañada

Mi canto es un lamento

Que todos lloran

Busco

Busco un corazón lacerado

Que conozca la añoranza

Para poder compartir el dolor

De mi anhelo

Por volver

Sólo reuniéndose de nuevo

Se sacia esta sed insaciable

Que nace de cada ausencia


La Noche Argentina

(pincha aquí para ver álbum argentino)

Mi estancia en Buenos Aires ha sido breve pero intensa. De la ciudad he conocido más bien poco (a pesar del fantástico tour cómico-histórico y nocturno camino de Persicco; grax Paula!). Eso si, de baretos, cafés y sitios pa comer os podría contar un montón... pero paso.

Lo mejor sin duda es la gente que he conocido allí. Aunque claro, como ya os decía, la gente de allí es lo único que he conocido. Vaya, esto queda fatal, pero es que estoy escuchando de fondo la musiquilla de la página de Persicco y me quedo tonto (es genial, echarle un vistazo; se trata de una heladería de diseño con servicio a domicilio que está al lado de un parque que en tiempos fue prisión donde explotó una tienda de no-recuerdo-qué, siglos después de la segunda fundación de Santa María de los Buenos Aires por Garay, o por Pedro de Mendoza, que siempre los confundo).

En fin, que se me va la pinza. Os contaba que tanto María como la family y todos los colegas, aunque por las fotos puedan parecer una panda de chiflaos -que lo son; los colegas digo, no la family-, pues que son geniales y que me lo he pasao rebien con ellos. Y si no te lo creés vení gargajeame las tarlipes, trolaso hijo de remil garcas.

Y dicho esto, como que ya no hace falta decir más.

Añadiré tan solo una breve guía para facilitar la comprensión de las fotos que siguen:

1. Fiesta de Despedida, Centro Cultural Barracas: Primer contacto con fauna autóctona (Alfonso plenamente integrado, gracias a María); apenas habían transcurrido cuatro horas desde mi aterrizaje en Buenos Aires.

2. Día siete, Inmersión Cultural. Espacio Río. Fiesta de Largo: Sin comentarios

3. Día nueve, Resaca Post-Bodorrio: Refugio Ayacucho para Mujeres y Vagamundos

(sinceramente, para bien leer esta entrada deberías abrir la página de Persicco, definitivamente; subir los altavoces, saltar la intro y dejar la página abierta para que suene la musiquilla; sólo así se puede pillar el sentido completo de este mood bonaerense, o casi, que me ha pillao. y hablando de música, je, creo que no os he contao del conciertazo de Mercedes Sosa en el Teatro Colón el día antes de la boda... mmm)

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Diario Madrileño

Madrid intenso de la mano de Santi y Berta.

Aunque llegamos tarde a La Latina aún quedan escalones libres y cerveza fría; charla guapa, beauty session pendiente y fundación del altruista Comando Colleja (resumen del proceso creativo del Comando: "es necesario asumir (conciencia y) responsabilidad de (las consecuencias de) los propios actos"; "¡colleja al que no la asuma!"; reparto de collejas rituales; más cerveza).

Música, ambiente de toros y chulapas disfrazados de chulapas amenizando las calurosas tardes madrileñas en un fin de semana más que guapo con la caña de SantiBerta, el influjo del Santo Isidro, Los Enemigos, Sabina...

Entre Chueca y La Latina

Cerveceando… buenos días;

De Gran Vía a Tribunal

¡En Madrid todo es Sabina!

Santi y los Enemigos

Desencuentros, Malasaña;

Perdido en el sol de Oriente

La quedada en Plaza España

Princesa, Hard Candy, Pasta Italiana

Collejas, una escalera… ¡ya está liada!

Nos perdimos el Berlín

La tarima de Molina;

A cambio, Dino y Mordida

La música en Cafeína

Supo de rico tanto como supo a poco;

Nos quedan los chulapas, San Isidro entre la paja

Besos pa la familia

Pa las putas de la Mata

Besos pal Rouco Varela

Pa su cirio y pa su traca

Outlet Village, Los Caídos, ¡Arriba España!

Collejas, una escalera…

¡ya está liada!


Diario Valenciano

El martes por la mañana llego a casa después de una guardia tranquila y me encuentro a Eli emocionada con las notazas de la prueba de acceso (8.75 en Biología, 9 en Lengua, 9 en Inglés... ¡ole mi niña!). Cafetín, despedida, Eli se va a currar y yo... a Valencia.

El avión aterriza a las seis y media y en apenas una hora ya he localizado el hotel, he descubierto que soy malísimo haciendo maletas, he comprado calcetines en el Corte Inglés y he descubierto una bañera enorme y tentadora en mi habitación.

El hidromasaje hace milagros, especialmente cuando no has dormido la noche anterior, así que después del baño estoy listo para salir a cenar (que el Dr. House me perdone; martes por la noche y yo en la calle!); mojama en el Cubanito Lounge e improvisado concierto gitano-marroquí en el Radio City rodeado de guiris que gritan olé siempre a destiempo.

Tremenda sobada.

El miércoles por la mañana me despierta Pablo, de personal, buscando a Eli. Consigo espabilar a duras penas y aprovecho para visitar el Jardín Botánico. Los jardines botánicos tienen una magia especial, de bosques mimados, coquetos y solitarios, y este, aunque pequeño, conserva ese encanto único. Un encanto que no pude evitar romper jugando al tam-tam con el tronco hueco de un Sabal dominicano ante la sorprendida mirada de un filodendro...

Paseo por el IVAM (museo valenciano de arte moderno) donde me sorprenden un par de tapices magníficos de Braque (Perséfone y En El Velador). El resto, salvando los colores del trabajo de corta-y-pega de Sheila Girling y la Labradora de Pinazo, no mereció la pena.

Por la tarde me encuentro con una feria del libro y sorprendentemente no compro nada -eso sí, me desquitaré un poco más tarde en la librería La Pau que regenta un simpatiquísimo y venerable psicólogo que este verano se va a la selva. Localizo la "avenida de las facultades", breve charla con el profesor Capafons y de nuevo a la calle, esta vez pasada por agua (si, en el Levante también llueve!) así que, después de leerme el informe "La Naturaleza de la Hipnosis" de la British Society of Psychology, me protejo de la lluvia en el museo de Ciencias Naturales donde entre haliotis y equinoideos me siento a escribir este diario.

Algo más tarde exposición de fotos de Mordzinski (retratos de Borges, García Márquez, Echenique...) y callejeo por el casco antiguo (la sugerente plaza Redonda, la de la Virgen, la del Negrito; el taller del carrer de Cadirers y el edificio del círculo de Bellas Artes; la plaza del Tossal, la calle del Moro y las torres del Quart). Al fin cena en el argentino Q Art y botella de vino con dos indias de Inglaterra y dos suecas de Suecia. Agotao; pis, piños y cama (solín, claro, que no está Eli).

Jueves por la mañana y sigo sin ver el sol (tal vez tenga que pasarme otra vez por el Corte Inglés para pillar algo con que cubrir esta camisetina!). En cualquier caso y a pesar del clima espero perderme por el barrio del Carmen antes del taller de por la tarde.

Ala, felices vermutinos!


Ah, les Berbères!

En cuanto nos adaptemos de nuevo al ritmo de por aquí colgaremos alguna nota de la escapada que nos hemos hecho por allí. Y es que aunque fueron cuatro días de patear desierto, todo-terrenos dando saltos y aventuras mil, también tuvimos masajes ayurvédicos, cachimbas opiáceas y piscinas climatizadas.

La de abajo es sólo una muestra del ritmo tranqui que se gastan los bereberes tunecinos en sus casinas de piedra... pa que entendáis por qué tenemos que adaptarnos de nuevo al ritmo de por aquí.

Bereber_2


Santiago

Santiaguero

Santiago es una ciudad que fue creada para verse mojada. No tiene ningún sentido pasearse por ella cuando el sol arrecia, cuando no encuentras el reflejo agua marina sobre la piedra, cuando la luz no se filtra en cada gota rociando de arcoiris los paraguas.

Cuando mi madre y yo llegamos a Santiago, llovía. Entretanto Chemita preparaba su viaje a los estates. Yo nunca he estado allí, y no voy a decir que fue fácil decidirme entre la aventura de perderme en la gran manzana con Chema, o escaparme con mi madre a nuestra cuna familiar (mis abuelos, sus padres, son gallegos).

Cuando paseábamos por las callejuelas, mientras explorábamos los mesones calentando los huesos a golpe de tazas, pensaba en cuanto de distinto había sido nuestro viaje, más aventurero, más arriesgado, más nuevo... de pronto, cuando la lluvia amenazaba con calarnos el alma, la música nos guió a un soportal. Alli un solo músico, este músico, emitía su llamada indicándonos el único refugio en la tormenta.

Un grupo de turistas ateridos de frío buscaban monedas por entre los pliegues de sus chubasqueros y fue entonces cuando pensé que aquel momento, aquel rincón, era tan especial como cualquiera de nuestro viaje, de su viaje, de tu viaje, del viaje pasado o del siguiente...

Hay que guardar los momentos como monedas ocultas bajo chubasqueros, y estar siempre atentos porque pueden surgir cuando menos te lo esperas.

Eli


n.y.

Nyw_7 Por cierto que el tipo del fondo (el "señor" que dice Eli) es en realidad mi hermano.

La foto tiene unos añitos, de cuando nos quedamos Alfonso y yo en la casa que tenía Amir en Brooklyn. Está hecha muy de mañana, de camino al barín griego donde nos dejaban fumar mientras nos tomábamos un café.

De la reciente escapada a Boston y Nueva York me temo que tengo muy buenos recuerdos pero ni una sola foto...


Ejpaña y Olé

- ¿Qué te pongo?

- Euu... un par de cañas, por favor

De verdad, nunca me había imaginado que resultase emocionante pedir unas cervezas ¡pero es que hacía casi seis meses que no las pedía en castellano!

¡Acabamos de llegar a Ejpaña! Hemos cruzado nuestra última frontera y saludamos con alegría infantil a la guardia civil; ya hemos leído los periódicos y nos hemos encontrado con Maruja Torres (¡Vivan los médicos de Leganés!); acabamos de tomarnos unos pinchos en un bar de tapas, de ver un cartel de 'Repuestos Manolo', de saborear una San Miguel y de cagar en una taza blanca y patria. Olé.

Dadas las últimas coincidencias necrológicas (se nos murió el Papa el día que visitamos Roma y luego espichó Rainiero cuando llegamos a Mónaco -si, Anina, si, estábamos "en allí" también) decidimos recluirnos unos días en el Ampurdá catalán antes de visitar a ningún conocido -es posible que Pujol ahora se constipe o pille una gastroenteritis aguda pero tengo entendido que este lo aguanta todo (si, enteradillo, ya sé que es Maragall el mandamás en Catalonia (y por lo que leo en parte de Vascongadas también) pero lo nuestro son Magnicidios, y pa Magno, en Cataluña, Don Pujol).

A lo que iba; que en cuanto termine esta breve cuarentena esperamos veros a todos.

............................

De esta última etapa del viaje tenemos demasiado que contar, desde las aventuras sicilianas al descubrimiento de la costa tirrénica, de la conducción calabresa a las autopistas nortepisanas, de la Costa Azul a la Costa Brava. Tan sólo para que os hagáis una idea podéis intentar imaginar a Nino, abogado siciliano, cocinándonos macarrones de madrugada con el camping-gas de la furgo mientras Chicho, nuestro guía en Giogiosa Mare, hacía malabares; o la parrillada multitudinaria de fin de Pascua en casa de Pipo -el viejo terrateniente que había hecho fortuna en Sri Lanka, defensor de Berlusconi y al que le hicieron creer que nosotros éramos terroristas vascos; o podéis imaginaros la hoguera nocturna en la playa de cabo Calavá que anunciamos con bongos por todo el pueblo; o al viejo capo siciliano que conocimos en las salinas de Trepani, con la sonrisa tan bien puesta como el sombrero; o el día que nos perdimos entre los olivos del valle de los templos en Agrigento; o la botella de vino blanco que acompañó al festín de pescado en la Isola de les Femines; o las olas del mar Tirreno meciendo nuestro sueño en la furgo en una playa desierta; o los montes de Calabria sudando vino tinto; o el vértigo en los acantilados de Amalfi; o el amanecer por las callejuelas de Nápoles, la magia de la Piazza Navona en Roma, los jardines del Miracoli de Pisa, los rascacielos de Mónaco con fotos del Moyá, el azul intenso de la costa de Cannes o el verde del Empordá.

Demasiado, demasiado que contar.

En un pueblo llamado Colfelice, poco antes de llegar a Roma, descubrimos que ya estábamos en abril y nos empezó a entrar la prisa -el monedero hace tiempo que tiembla y la excedencia de Eli termina en mayo-, así que hicimos recuento; habíamos pasado diecisiete días en Sicilia y otros cinco en Calabria (aunque inicialmente pensábamos hacer todo el trayecto en menos de una semana). El tiempo se nos terminaba. Poco después, en la Piazza Navona, ya en Roma, nos despedíamos de casi seis meses de viaje repasando lugares y recordando amigos, desde los primeros días de Francia, de la amable Bretaña, a la Amberes de Ani y Moha; de Amsterdam a Berlín. Resonaban de forma especial Polonia, con el calor de Tomek y Areta, y la Sicilia de Nino y de Chicho, de Verónica, de Marcella y de tantos otros; urdíamos una hermandad periférica y bastarda que engarzaba a españoles, sicilianos y polacos; nos dejábamos abrazar por la nostalgia de Cracovia y por las risas de Giogiosa Mare. Roma nos saludaba; nosotros nos despedíamos.

Aquella misma noche murió el Papa; un Papa nacido en Cracovia que decide morirse en Roma la misma noche que dos españoles en Roma, después de seis meses de viaje, se despiden de Cracovia.

No voy a hacer aquí apología de la casualidad ni pretendo descubrir el significado oculto en los laberintos de la coincidencia. Hemos vivido en este viaje demasiados encuentros inesperados y sólo hemos conseguido imaginar a un dios cachondo que se ríe sin malicia mientras juega a enlazar destinos. La casualidad y la coincidencia nos persiguen, siempre, como sombras coloreadas que inventan sus propias formas y texturas. Hoy mismo nos encontramos en un pueblo de la Costa Brava, en un hotel encantador, sacudiéndonos el polvo de la carretera o el cansancio de los últimos días y preparándonos para volver a casa. El pueblo se llama La Escala. ¡Claro!

Pero disculpad esta digresión. Se nos va un poco la olla, tal vez incluso un poco más que de costumbre. Empezamos a notarnos cansados. El cansancio estos últimos días no tiene que ver con dormir en la furgo, con lavar y cocinar en lugares imposibles, con descubrir a cada paso lugares y personas inolvidables. No tiene que ver con echar de menos la bañera de casa, el abrazo de la mamá o las charlas con los amigos. Es un cansancio nuevo, intenso y a la vez liberador. Es un cansancio que nos hace dormir profundamente y soñar en multicolor. Es un cansancio conmovedor, una especie de estupor como en un despertar lento e irreal en el que la ilusión del sueño se mezcla con la consistencia tangible del despertador.

Sea lo que sea nos vamos desentumeciendo poco a poco, estirándonos en esta nueva o vieja realidad que nos lleva de vuelta a casa, despidiéndonos de la carretera y de su sueño lúcido, sutil, penetrante. Nos queda un aroma ambiguo y la sensación de que nada es como era hace seis meses aunque todavía, en este despertar progresivo, no sepamos muy bien qué es lo que notamos diferente; si somos nosotros o es el mundo a nuestro alrededor el que ha cambiado. O tal vez sólo sean nuestros ojos que ya no saben mirar como antes.


Italia p'arriba

Deciros solo que encontrar internete en Italia es un verdadero infierno -como ya habiamos sufrido a la 'venida'- y que por eso estamos un poco desconectaos. Nuestras coordenadas actuales estan centradas en la ciudad de Pisa, segunda callejuela a la derecha saliendo de la torre.
Ayer estabamos en Roma -de vinos- cuando lo del Papa (no tuvimos nada que ver, que conste).
En breve os contamos toda la pelicula, Eli dice que por capitulos, pero no os preocupeis que yo hago la censura. Lo de Sicilia es de ordago y medio. Pero no, no vamos a adelantaros nada por ahora.
Enga, besos y abrazos varios!


Nos vamos de Sicilia, despues de disfrutar de unos dias de ocio (je) en un camping cercano a la bahia de San Leone, donde hemos descubierto que podemos hacer dibujos animados con el ordenador -tiembla Walt Disney!

Aqui una muestra de nuestros engendros...

Moxlentopq Furgo22x

Chemanime

(si pinchais en las imagenes -y teneis un poco de paciencia- al poco las vereis 'moverse'. La PORTADA es obra de Eli; estas tres chorradillas son responsabilidad de Chema)

Ah, y por cierto; en el batiburrillo de la derecha tenemos un par de nuevos albumes; Gozo y Sicilia.

Si! Ya tiramos pa casa, ya!


El Viejo

Sicilia es sin lugar a dudas uno de los lugares mas hermosos que haya visto nunca. No voy a negar que esta afirmacion esta influida por el hambre de sol que arrastramos desde hace meses, y que aqui pareces ser perpetuo.

No cuesta imaginar los motivos por los que los dioses antiguos se disputaron esta isla, ni cabe discutir que la diosa Etna, en su papel de pacificadora, fue la ganadora absoluta. No obstante no voy a ser yo quien entre en leyendas mitologicas, que de eso se encarga Chema.

Para mi el Etna, dominando desde sus 3.500 metros este vergel cercado por el mar, se parece a un viejo terrateniente barrigon que observa sus dominios fumando en pipa y jugando a exhalar el humo en formas caprichosas. Solo con toser podria destruirlo todo, enterrandolo bajo la lava de sus iras.

Pero es primavera; flores de mil colores brotan por todas partes, los arboles se inclinan por el peso de las frutas, el mar en calma tararea cantos de sirena. Un sol dulce le calienta la espalda derritiendole la nieve, y algunos autobuses de turistas empiezan a acercarse, masajeandole los pies.Dibujoetna

Para colmo, acaba de salirle un anillo de humo sublime, perfecto. Asi que el viejo esta feliz y su benevola mirada lo acaricia todo. Hasta a mi, que me desperezo en esta terraza y le miro y le devuelvo la sonrisa. Gracias viejo, por mostrarme todo esto.

Intento hacer un anillo de humo con mi cigarrillo, pero no me sale. El viejo se rie y un viento frio estremece los olivos. <Cuentame otro cuento de Sicilia, uno de esos que guardas en tus piedras. Anda, se bueno, si que te acuerdas. Tengo casi tanto tiempo como tu>

El sonrie de nuevo.

Elisa Robles, desde Sicilia.

Cells

'Salinas', por Randa Baki

... Parece que esta pagina resulta inspiradora; vuestros comentarios cada vez mas brillantes y ahora obras de arte, como esta que nos manda Randa desde Nueva York.

(por problemas tecnicos... no tenemos claro si podeis ver la imagen o no; si es que no, creednos, el dibujo es una chulada)


Espirales

Elisa Robles, para bongobundos.blogs.com :

"Decidir si la civilación neolítica de Malta fue más o menos avanzada que sus contemporáneas es todavía un reto para los expertos.

Las espirales perfectas, idénticas, talladas en los monolitos de los templos de Tarxien o de Hal Saflieni, indican una precisión escultórica muy superior a otras. Sin embargo, mientras la diversidad pictórica de otros lugares abarcaba desde escenas de caza a dibujos animales o representaciones humanas, en Malta repetían incansables, atrapados en algun círculo vicioso, monocromas espirales color ocre en templos y catacumbas.

No es la primera vez que pienso que vivimos trazando espirales. A menudo nuestros actos, nuestras decisiones, nuestros pensamientos y hasta nuestras casualidades dibujan amplios círculos que se estrechan paulatinamente llevándonos a un centro que no siempre habíamos planeado con anterioridad.

Desconozco si la conciencia neolítica era capaz de intuir todo esto. Pero puede que ellos, al igual que yo ahora, hayan sentido el resonante latido de la tierra en estas islas. Y es que en Malta la gravedad tiene un valor superior a cualquier otro punto del planeta (ignoro si existen estudios serios sobre este dato, pero es tan cierto como que estoy sentada en el bar 'London' de Sliema con la segunda cerveza).

La piedra aquí es más pesada, y el agua más densa, y tienes la sensación de que el corazón y las tripas se te aprietan buscando el centro. Así, a la cabeza no le queda más remedio que mirar adentro recorriendo una y otra vez todas las espirales de tu vida.

Y poco a poco los anillos dejan caer lo superfluo, lo vano, y sólo queda la esencia, lo realmente importante. Es por esto que la parte de Malta no puede ser contada como el resto del viaje, porque las excursiones, las anécdotas, los rincones se diluyen en dos semanas (muy duras) de revolver en las tripas buscando el centro.

Aún así no hay moraleja, no hay verdades universales que regalar al mundo, no hay elixir secreto de la felicidad. Tan solo algo que este viaje convierte en certeza; que nada es imposible, que la cobardía no tiene excusas, y que conformarse es convertir la vida en un círculo aburrido y anodino sin mucho sentido.

No sé por qué, pero creo que los neolíticos sabían la hostia."


Gozo

Mapamaltaxlendi 

Bueno, creo que ya se nos está pasando el flus palabrero que nos entró cuando atravesamos Italia, así que por ahora ni culebrones ni pajas mentales.

MdinaelisaLlegamos a Gozo como sabéis, después de un par de semanas recorriendo la isla "grande" de Malta. Es una pasada, con gente casi tan maja como en Polonia, con pueblos diminutos y ruinas fascinantes (las piedras de Rai), por no hablar de las historias de piratas y caballeros -pero esto lo voy a dejar, que de aquí a nuevas paranoias hay muy poca distancia.

CasinagozoEn Gozo nos hemos pillao una casina chulísima -en Xlendi- para pasar unos días de relajo antes de empezar el camino de vuelta. Y en eso estamos ahora -en el relajo-; paseando por la isla (que sólo tiene catorce kilómetros de largo), haciendo la compra en Victoria, parando a tomar un vinín en Mdina, de charla con el ex-presentador de televisión en Marsalforn, de concierto el fin de semana con rockeros locales o viéndolas venir desde la terracina de casa cuando sale el sol.

El regreso y el curro se nos hacen cada vez más extraños, supongo que precisamente porque cada vez los tenemos más cerca. No me acabo de tragar que horarios y rutinas sean inevitables aunque, como vosotros, sigo sin ganar la lotería.Chepagina

Vale. En la MTV los de Duran Duran dicen "you got to believe". Será eso, cuestión de creérselo.

¡Hasta pronto!

Sliema* Estas calles inundadas son los restos de una de las peores tormentas que recuerdan los malteses. Por supuesto no nos la podiamos perder...

Podeis echarle un vistazo al nuevo album de fotos!


CAPITULO DECIMO: Camino a La Valetta

Llegamos al puerto y tras entregarle los papeles a nuestro ya amigo del Virtu Ferrys -que correteaba tras las azafatas-, un policia cachondo nos pregunta si realmente queremos declarar que llevamos una 'casa de putas' en la parte de atras de la furgo (pues eso significa en italiano 'camara di foti').

El viaje nos lo pasamos embobados con una peli en ingles que no nos dejaron terminar; por favor, si alguien conoce el final de 'el futuro esta cerca', la del hijo del bombero muerto que habla con el por radio, como acaba?

Agotados, hambrientos y desubicados, llegamos a La Valetta. Parece precioso, pero nosotros solo podemos pensar en llegar a un hotel donde descansar.

Descubrimos a tiempo y por casualidad que aqui conducen por la izquierda, aunque despues de Italia dar las rotondas al reves es un mal menor.

Nos desplomamos en el Castle Hotel, medio muertos. Dios, una banyera! Es tan grande que floto en ella! Comer? Manyana. Preguntar? Manyana. Dormir? Oh, si, dormir.

CAPITULO UNDECIMO: Informacion y Turismo

Nuestro primer vistazo real a la ciudad es una privilegiada panoramica desde el comedor del hotel, con un gran desayuno y un banyo de sol en la terraza. La fotosintesis es realmente necesaria.

La oficina de informacion y turismo esta en el corazon del carnaval. Los ninyos corren de aqui para alla intentando ver a la vez ese desfile, aquel baile. El barullo nos deja a duras penas entender a la chica que nos recomienda un apartamento en Sliema.

No tengo un recuerdo claro de como logramos llegar a la casa, atravesando el intrincado laberinto de callejuelas que es Malta, y que ni siquiera se corresponde con los mapas.

Pero llegamos, instalamos los bartulos, y desde entonces, hace ya cuatro dias, apenas hemos salido de la cama.

Y no solo por equilibrar el presupuesto tras la increible cena a base de langosta en el Barracuda, donde celebramos el cumple de Chema con vino blanco -un error, le sienta fatal-, y vistas al mar. Sino porque estabamos literalmente muertos.

CAPITULO DUODECIMO: La Prisa Mata

Tal vez ahora, despues del letargo y si el tiempo, que amenaza tormenta, lo permite, podamos empezar a disfrutar la isla, a dejarnos acariciar por el color arena de sus casas y sus iglesias; a perdernos para aparecer cada dia en uno de sus mil puertos, con sus barcas multicolor bailando con las olas.

Tal vez ahora que termina este parto sin epidural que ha sido este texto, pueda empezar a pensar y escribir con claridad. Tal vez uno de estos dias partamos hacia Gozo, y pueda contarlo con esa calma que tienen las islas y que yo espero disfrutar a partir de ahora.

Calma, calma, la prisa mata. Que razon tenian los vendedores de alfombras de Marruecos.

FIN (del culebron)


CAPITULO SEPTIMO: Historias de Ferrys

No hay ferrys hasta Malta desde aqui, pero si a Sicilia. De modo que al medio dia embarcamos la furgo hacia la isla que anoche velaba nuestros suenyos.

Apenas cincuenta minutos de viento azotandome la cara y estamos en Messina. Nos ponemos en direccion a Catania; el barco para Malta sale a las siete.

Los sicilianos no conducen mejor que los italianos, pero sus calles, sus pueblos, sus naranjos te cuentan historias. Y ellos, aunque no esten dispuestos a respetar tu preferencia en un cruce seguro que pararian su coche abollado en cualquier acera para recordar contigo aquel viejo cuento de mafiosos.

Llegamos a Catania. Creo que el cansancio de estos dias empieza a pesarnos y el caos, ya familiar, de esta nueva ciudad se nos hace cada vez mas duro.

Encontramos el puerto a duras penas. Alli una desagradable mujer nos informa sin demasiado interes del unico ferry que por un rinyon o dos nos llevaria a Malta. No desde Catania, claro; no en invierno. Desde Pozzalo unicamente.

En vano buscamos mas alternativas pero todo el mundo nos remite a la desagradable mujer del Virtu Ferrys.

Quemando las naves consultamos el mapa que nos dice que quiza en Siracusa... suena bien, vamos alla. La noche vuelve a caer. El agotamiento se nos pega a la piel como la sal se pega a los cristales de la furgo.

Llegamos a Siracusa. Callejeamos sin saber muy bien lo que buscamos; parar, parar, necesitamos parar. Un bar! Alli hay un bar; un cafe o una cerveza y tiempo para ordenar las ideas, las imagenes. Un sitio corriente donde podamos dejar de vivir tan intensamente por un rato, solo por un rato.

CAPITULO OCTAVO: Aretusa y Alfeo

Mientras Chema va al banyo los de la mesa de al lado me ayudan a pedir dos cervezas. Se trata de dos hombres y una mujer; ella rie sin parar agitando sus rizos rojos y adoptando un aire de confesion impudica en todo lo que dice. A su izquierda un hombre mayor de pelo encrespado y ojos saltones que se sonrie con cierta timidez y que tiene todo el aspecto de un profesor chiflado.

A su derecha lui, el que la hace reir, y el que me hace reir a mi tambien, escondida tras el diario sin querer entablar conversacion -que luego dice Chema que me lio con cualquiera!

Llega Chema y aunque se esconde tambien tras su diario, pronto los dos nos deslizamos por la risa contagiosa de ella con los inocentes chistes de el. Otra cerveza para nosotros, mas grappa para ellos.

- En un autobus en Espanya me echaron por entrar por la uscita.

- En una calle de Siracusa hay un retrato de un antepasado de Chema.

Los cinco, apretados en el coche del fisico loco, mecidos por la risa de la bruja, tentados por la emocion de lui hacia su ciudad empezamos la magica ruta -no turistica- de Siracusa.

Templos, ruinas, iglesias... Siracusa vencio a Cartago, pero fue vencida por Roma. Aretusa reposa en este estanque desde que el amor de Alfeo la forzo a tornarse agua para escapar. San Sebastian esta por todas partes -es el patron de los pescadores. Hace frio, volvamos al coche, volvamos al bar.

- Y ahora que somos amigos, es cierto que el rey de Espanya es un poco versatil? Y el Principe, conseguira tener un hijo o es un poco 'pulpo' (que es como se dice en Sicilia a los que son un poco 'pajaros') ?

Que no hay ferrys desde aqui... que mas da. Os hemos conocido, os hemos disfrutado, y manyana partiremos a Pozzalo esperando encontrar mas gente como vosotros.

CAPITULO NOVENO: Pozzalo

El camino a Pozzalo nos descubre la belleza mas radiante de la isla. Un sol tambien radiante nos acompanya. Bajo el, el verde se hace mas verde, el azul del mar adquiere los matices del topacio, los naranjos y los limoneros pugnan por invadir la carretera con sus frutos.

Las chumberas, con sus mejillas coloradas, nos saludan al pasar defendiendo su timidez tras las espinas. Las palmeras, hasta ahora ajadas por el frio, comienzan a bailar mecidas por el viento una danza hawaiana que nos da la bienvenida a Pozzalo.

La plaza nos espera rebosante de luz, como un espacio perfecto para reposar los ojos y las ideas. En la terraza del 'Molin Rouge' intentamos ordenar, a golpe de vermut, esta ultima etapa.

Hoy en Malta sigo intentandolo, de manera infructuosa a juzgar por el batiburrillo de frases e ideas inconclusas en que estoy convirtiendo este diario que hace ahora una semana empezaba en esa terraza.

Las ideas de Chema surgieron alli como una bola de fuego, caliente y perfecta, como una explosion de tripas en el papel que me estremecieron como una revelacion, como un milagro [ver paranoia del dia siete: Venecia-Sicilia]

Parece que esta vez soy yo la que necesito mas tiempo. Mas tiempo? No hay tiempo. Esa misma tarde, el mismo ferry, el temido Virtu Ferry, nos llevaria a Malta.

El precio sigue siendo rinyon y medio pero el rostro amable de la oficina, ese que nos pide palabras en espanyol para chatear con una brasilenya, el mismo que horas despues nos pediria los billetes que el mismo nos vendio, nos lo hace mas llevadero.

Los horarios siguen boicoteandonos a la hora de comer, pero Steve McQueen, mas metido que nunca en su papel del viejo y el mar, regatea con su hija para conseguirnos unos bocadillos en su bar sobre la playa mientras en la tele una peli antigua de toreros espanyoles le hace sonreir.

CONTINUARA...

Proximo Capitulo: Camino a la Valetta

(Animo, que ya son los ultimos de este culebron)


CAPITULO CUARTO: ss-16 Adriatica

Toda esa parte de Italia nos parecio muerta, victima de un turismo que cada anyo la viola dejandola luego desatendida y sucia. Los pocos habitantes que le quedan se escondian tras las ventanas asustados tras una ola de frio poco habitual.

Apenas uno o dos valientes se atrevian a apartar la nieve de la entrada de sus casas con la manya del que no la ha visto nunca. Y para nosotros encontrar un bar desde donde contemplar el agua gris oscura del Adriatico depositando en oleadas basura sobre la playa fue toda una odisea.

[desde Pozzalo, donde Elisa termina su primer diario:]

Aqui termina y empieza una historia que no tiene principio ni fin, una fabula que se continua en otro diario, en otro momento, en otro instante perfecto.

Porque cada instante es unico, cada hoy es un ayer y un manyana, cada despedida es un saludo. Porque la realidad se desvanece y este momento nunca sera ningun otro.

Porque cada segundo somos distintos del anterior, y ese cambiar, ese caer por la espiral de matices que es el tiempo nos hace sentir mas vivos.

El sol me calienta la espalda, y la brisa del mar me llega como una caricia. Tal vez muchas otras veces el sol me haya calentado la espalda y la brisa me haya acariciado la cara, pero os aseguro que esta vez es la unica.

[fin del primer diario; comienza el segundo]

CAPITULO QUINTO: Canales y Bosques

El gondolero silva melodias de gondolero mientras nos besamos. Venecia desde el corazon de sus canales parece aun mas hermosa. El gondolero nos alienta a besarnos de nuevo bajo el puente de Rialto, el puente de los enamorados, el mismo puente sobre el cual compramos este diario que ahora empiezo.

Quizas por eso vuelvo a Venecia, o quizas no. Tal vez vuelva porque quiero volver, porque aun no he hablado de la Iglesia de Santa Maria dei Miracoli, construida enteramente con los marmoles restantes de San Marcos, ni del Ghetto judio con su silencio magico y repentino entre el bullicio. No he hablado del gran canal, que expone a la ciudad al mar abierto y la hace parecer un naufrago.

El gondolero silva melodias de gondolero mientras nos besamos. De una u otra forma se que volvere a Venecia muchas otras veces.

El paisaje revive al llegar a Gargano. Es una pequenya peninsula que sobresale a la mitad de la bota, recogiendose luego en el golfo de Manfredonia, y que nosotros apenas llegamos bautizamos como el Yucatan italiano.

Bosques verde pino recubren las montanyas suavizando sus formas; ruinas de castillos y horreos de piedra brotan apenas encuentran superficie donde apoyarse. El mar, de un negro azulado, como un escarabajo brillando al sol, reviente en espuma blanca al topar con acantilados de roca tambien blanca.

El Adriatico por fin descubre sus encantos. Los bares y hoteles siguen huerfanos de vida pero ya no importa; la belleza del Parque Natural lo compensa.

Volvemos a descansar frente al mar que parece el unico dique capaz de parar el ritmo de la furgo. Despertamos con un amanecer temprano, quizas porque estamos cerca de Otranto que es el pueblo mas al este de Italia y por tanto el primero en ver el sol.

Su casco historico de callejuelas empinadas nos invita a pasear. Arriba, su castillo y sus murallas continuan mirando al mar, defendiendo la ciudad de un enemigo que hace siglos se olvido de ella. Seguimos adelante, economizando las paradas porque cada pueblo nos invita a entrar; mira aquel castillo, y ese acantilado, y aquel palacio arabe en mitad de un pueblo pesquero.

La noche vuelve a caer pero no consigue ocultar ni el cinturon de Orion ni aquel pueblo imposible colgado de una montanya llamado Castaglione.

CAPITULO SEXTO: Castaglione

Llegar a Castaglione es lo mas parecido a montar en teleferico. Las casas estan tan inclinadas que los vasos solo se puede llenar hasta la mitad. Asi que, cuando casi en la cima, una pareja de estupefactos carabinieri se ofrecieron a mostrarnos el camino de vuelta, no pudimos mas que estarles agradecidos.

Nos acompnyaron durante veinte kilometros de montanya rusa, y tan sorprendidos estaban que solo al final, en la entrada de la autovia a Crotone, recuperaron los reflejos suficientes para hacernos algunas preguntas y revisar la furgo, no fuera que estuvieran escoltando a dos traficantes.

Dormimos en carretera y al despertar seguimos ruta hacia Reggio de Calabria. Llegamos ya entrada la noche.

Aqui hay que aclarar que si los italianos en general son unos locos del volante, los calabreses se llevan la palma. Sacan el permiso de conducir en los coches de choque de las ferias, de eso no me cabe ninguna duda. Duplicar los limites de velocidad es una norma; los ceda el paso son para el ultimo en meter el morro; para adelantar lo mejor es una doble raya continua sin visivilidad; y los semaforos son unas lucecitas que el ayuntamiento pone para dar color a la ciudad.

Asi que atravesamos las calles lo mas rapido que pudimos, saltandonos los limites de velocidad y metiendo el morro los primeros, y fuimos a refugiarnos al puerto para pasar la noche.

Las luces de una ciudad que brilla en frente nuestro nos despierta preguntas geograficas; "que diablos hay frente a Calabria, mas alla del mar? Sicilia! Es Sicilia la que resplandece sobre el agua!".

CONTINUARA...

Proximo Capitulo: Historias de Ferrys


"Flores en el Viento"

Prologo: que conste que por mi parte (habla Elisa) hubiera preferido no haceros pasar por el duro trago de tener que leer el culebron que sigue a continuacion. Pero como estamos ociosos y vosotros sois tan inocentes de seguir pidiendo mas, ahi va. Sentaros encima de un cojin blando y animo.

Prologo dos: tan solo recomendaros (habla Chema) que leais esta entrega por capitulos del diario de Elisa poco a poco. Entiendo que el texto que colgamos el dia 7 es infumable, asi que, para compensar, aqui teneis, desarrollado con mimo y detalle, la explicacion de lo que realmente ocurrio sin mis divagaciones y paranoias. Animo.

CAPITULO PRIMERO: Venecia, Primer Contacto

Abro los ojos a un amanecer ceniciento en una parada de carretera camino a Ravena. Los cierro de nuevo y tras mis parpados comienzan a formarse imagenes caleidoscopicas de Venecia.

Me resulta dificil ordenar sus calles, sus colores, las fachadas amarillas y magentas con ventanas de arcos ojivales que observan incansables el paso del agua turbia. El laberinto bullicioso de pasadizos perlados de tiendas de mascaras, de trattorias de tentadores aromas, de cristal de Murano soplado en formas caprichosas, hace que perderse sea un placer.

Puentes diminutos y perfectos te invitan a abandonar la mirada en el paseo clasico-exotico de las gondolas que hipnotizan turistas. Entre tanto, bajo el puente de Rialto, atestado de ojos devoradores de belleza, las vaporettas siguen su ruta menos bucolica y mas practica de los que han cambiado el asfalto por el agua.

El tiempo parece detenerse en Venecia, y todas las tradiciones asesinadas a golpe de tubo de escape, perduran aqui. Como esa pequenya libreria donde tratan el cuero ellos mismos para hacer los diarios de viaje del 1.300.

La Piazza de San Marcos se abre orgullosa sabiendose monumental hasta las alcantarillas. La basilica tiene en cada uno de sus cinco porticos mil tipos de marmol diferente, marco perfecto para los mosaicos imponentes que los adornan. A su alrededor museos de fachadas que no ocultan la importancia de lo que contienen. En el lado norte hermosos edificios con arcos delicados y suntuosos cobijan cafes selectos, donde sentarse a contemplar la plaza es un regalo.

Y al fin la Piazzeta, donde puedes descansar la mirada sobre el agua y las gondolas mientras te custodian la espalda los simbolos de la ciudad; encaramados en dos gigantescas columnas de granito el Leon de San Marcos y San Teodoro te cubren la retaguardia.

Y asi puedes volverte a perder por los canales diminutos, por las calles cortadas, y descubrir esa virgen tallada en piedra o aquel arco que parecia sujetar una casa, o aquella puerta con columna de capiteles delicados que daba entrada a una zapateria, y aceptar que el arte en Venecia no coge en ninguna guia y que no puede nombrarse ni enumerarse, tan solo recordarse.

CAPITULO SEGUNDO: Viviendo de Prestado

Es extranya la sensacion de que esta ultima parte de nuestro viaje la estamos viviendo casi de prestado. Quizas sea por el ritmo trepidante de estos dias en que coleccionamos fronteras a paso casi de turista; de la nieve de Eslovaquia a la riqueza de Austria; de perdernos en las cuevas de Postojna, donde las estalactitas crecen a una velocidad de un milimetro cada diez anyos, a meternos en el trafico caotico de Italia; de las montanyas a los canales de Venecia en solo una semana.

O quizas sea ese goteo intermitente en las tripas, ese empezar a saber que el regreso esta cerca. Se trata de ese saber que nuestras vidas volveran a ser normales, y que hay que exprimir ahora esta experiencia para conservarla.

Porque tendemos a pensar que nuestras vidas son normales, casi simples. Hacemos lo que debemos, pasamos mucho tiempo en el mismo sitio, pero, y esta es solo una idea loca que acabo de tener, que pasaria si consiguiera llevarme esta mirada, esta que tengo ahora cuando descubro un sitio cada dia?

Puede que entonces descubra que el puerto de Gijon es tan hermoso como el de La Rochelle a la luz del sol, que el parque de San Francisco no es menos magico que aquel de Paris o que el Sella, cuando se despereza en primavera estrenando color no tiene nada que envidiarle al Ljubljana color esmeralda; que las noches de tertulia con Tomek y Areta son tan especiales como las que pasare en casa con mis amigos.

Tal vez sin mantengo esta ilusion, si no dejo que el olvido entierre al dios de las pequenyas cosas que ahora me acompanya, mi vida nunca vuelva a ser 'normal'.

CAPITULO TRES: Desubicados

Cuando Ana nos visito en Cracovia hablamos de la desubicacion, de esa sensacion de despertar en otro pais en un abrir y cerrar de ojos. Los viajes en avion son muy rapidos y ella, que en una semana iba a estar en tres continentes diferentes, comentaba que en ocasiones le costaba saber donde estaba al despertar.

Nunca pense que esa sensacion se pudiese dar en nuestro viaje. El caso es que de una semana para aca apenas nos hemos bajado de la furgo para ir al banyo.

De Venecia a Ferrara, donde disfrutamos del ultimo hotel entre las callejuelas de una ciudadela medieval que parecen un Guetto judio por entero. De nuevo a Venecia, pues empezaba el carnaval, y tras perdernos todo el dia tras la pista de una fabula de Corto Maltes en la que el Palazzo del Cammello guardaba un vinculo de misterio con la Madonna dell'Orto, pasamos la noche persiguiendo a una comparsa de sambistas suizos que eran lo mas animado de la fiesta -inexistente por otro lado- de la mascarada veneciana.

Inexplicablemente acabamos en una iglesia diminuta que, en la fiesta mas profana del anyo, nos invitaba a dejarle un mensaje a Jesus, o puede que a nosotros mismos, obligandonos a hacer balance de lo vivido en este tiempo.

Pero la furgo nos esperaba, ansiosa ya, en el inmenso parking donde se quedan los coches, castigados, a la entrada de Venecia. Y cuando la cogimos por fin ya no quiso parar hasta bien entrado el dia siguiente, cuando frente a la costa cercana a Pescara, cercados de nuevo por la nieve que amenazaba invadir incluso la playa, le suplicamos que nos dejara descansar.

CONTINUARA...

Proximo Capitulo: ss-16 Adriatica.


Venecia-Sicilia

Lo primero deciros que aunque seguimos buscando no damos con un ciber desde donde poder colgar las fotos (chulisimas) que tenemos, ni el mapa con la linea roja corriendo a todo lo que da. Paciencia.

Que sepais que acabamos de llegar a Malta!! Nos quedaremos una semanina cerca de La Valetta para despues corretear por la isla y finalmente cruzar el charquin que nos separa de Gozo. O eso pretendemos al menos.

Y para que no os aburrais en exceso incluimos aqui estas 'notas de viaje', un tanto desordenadas, pero literales, del diario de Chema.

"(...) En un cuchillo la memoria del hierro se remonta a un tiempo mas vasto que la edad de su forja; el acero vibra con la vibracion de otros aceros. Los cuchillos intercambian sus cantos y asi este filo se hace duro, flexible, sabio, solemne, y su corte aunque sea el primero es mas antiguo que la mano que lo piensa esclavo.

...........

El ferry a Messina es un descanso tras la locura de Regio de Calabria, con su trafico romano que inventa carriles igual que inventa codigos inverosimiles de circulacion; no es casual que todos los vehiculos presenten muescas de mayor o menor importancia recordando aquel cruce, un aparcamiento, aquella rotonda.

En Sicilia no conducen mejor.

Catania, Siracusa; atardece y la luz del sol se despide de los campos verdemar, de las costas magicas del este salpicadas de islotes diminutos poblados ora por una palmera, ora por una casa solitaria y orgullosa, ora por hierba tozuda que crece entre la piedra oscura y porosa que se viste de fuego en esta hora.

Y ahora un extranyo trio en una terraza de barrio; se rien imaginando quienes somos. Mencionan a Lorca, surge Andalucia, un equivoco, la risa, nos invitan a una segunda ronda y sin saber como nos montamos los cinco en un coche abarrotado de bolsas y periodicos y aparecemos en Origia, la ciudad vieja de Siracusa; nuestros guias son Etore, Franco y 'Patela'.

El primero es jefe de estudios en un instituto, profesor de leyes. En cada uno de sus gestos, en la postura de las piernas cruzadas, en la forma de coger el cigarrillo, en el hablar o en el caminar descubro un doble inequivoco de Pepe Vera.

Franco, con su rala cabellera gris y su aspecto cansado, ensenya matematicas y fisica, y con el surgen Pitagoras y Feynman y Arquimedes -y en la plaza de Arquimedes una fuente representando el mito de Aretusa y Alfeo; la ciencia y la fabula en bellisimo abrazo.

'Patela, la "pata", de quien no recuerdo mas que este mote que nace a orillas de otra fuente de agua dulce donde crecen plantas de papiro y languidos anades; alguien la llamo una vez "bruja", carinyosamente. Ella ensenya informatica y su risa es brillante y contagiosa.

Las fuentes, la muralla, el templo de Apolo; griegos, cartagineses y romanos, el siglo XV y los espanyoles (a quienes los sicilianos dominaron un dia, sin duda); la catedral, antiguo templo de Atenea, el balcon de Santa Lucia donde las monjas de clausura se asoman una sola vez al anyo, en el dia de la patrona, para ver la ciudad y la gente y la vida. Paseo nocturno por las callejas de Siracusa con espontaneos guias de excepcion.

Ultima ronda, charla de patio; San Sebastian parece 'pajaro'; el Principe no tiene carusso, y las princesas? la reina?; el carabinieri escoge al perro entre todas las ovejas; cien palabras para decir 'cazzo', entre ellas "quiebra-patos"; camarada no es camarati, es companyero; el centro en politica es comodo y cobarde.

La vida en Sicilia es cualquier cosa menos cobarde, y solo llega a ser comoda si te empenyas en no vivirla.

...............

El silbo y el "! Vohoi !" de los gondoleros imprimen ritmo a la ciudad de Venecia; sus callejuelas, sus 'campos' (las plazas) y los canales personalidad. El Ponte dei Suspiri la acusa mientras el Ghetto la perdona; cada fuente canta una fabula difusa, el Palazzo del Cammello una historia por contar, Santa Maria dei Miracoli canta, solo canta; su marmol reflejado en el agua turbia del canal; su voz queda, traducida en un violin escondido en la tienda de musica frente a la entrada.

El carnaval es una excusa para embellecer escaparates con mil mascaras bellisimas de Arlequines, Colombinas, Pantalones... sobre mi rostro contra el cristal aparece un antifaz blanco, cuarteado, con notas musicales rodeando los ojos y una nariz ganchuda, interminable, desafiante.

Al caer la noche los sambistas suizos imponen la musica y la ruta, alrededor de San Marcos; los seguimos igual que aquellos ratones siguieron una vez al flautista.

Y al final la algarabia se torna en adoracion nocutrna en la Iglesia de San Bartolome, junto al Puente de Rialto; reposo merecido y dios, o algun otro, que sonrie comprensivo.

..........

Solo existe un momento y es este, ahora. Vagueando al sol de Pozzalo, de noche en Siracusa, conduciendo por Calabria, durmiendo en San Catalvo; recuerdo aquel que fui y lo que hice mas yo solo soy yo ahora, y puedo disfrutar ahora, lamentarme ahora, llorar o gozar ahora. Despues sera otro el que me recuerde, valiente o gallina, triste o inquieto, cretino, voyeur, marchito; no, no sere yo, sera otro quien me recuerde.

Que puedo contarle a ese otro? Que mensaje deseo que encuentre en su memoria? Que hay que yo haya aprendido que pueda mostrarle a ese otro de quien tan solo intuyo el rostro y un discreto elevar los hombros cuando camina y piensa?

Quien soy, quien sere para ese otro? Me olvidara? Borrara este instante o me guardara en un rincon cuidado del jardin de su memoria? Puedo acaso escoger quien sere para ese otro? Un loco? Un simple? Una debilidad o un ancla?

Comienzo a sentir su mirada; el otro ya llega, viene. Me voy. No se que ni quien he sido; mi memoria me huye para hacerse memoria de otro. Mas aun soy; veo palmeras, cogli ultimi palpiti dei petti eroici; el sol y las palmeras y el olor a mar y un cascabel y aquel silbido...

............

La nieve al norte de Pescara, los bosques de Gargano con su costa rota, San Catalvo, Otranto; el golfo de Taranto con sus aguas de repente azul, Castigliano y el Castello y las cuestas y dos carabinieri para huir; Catanzone y las islas, verde, sol, Calabria; los romanos y el puerto, embarco, Messina, Catania; chumberas, naranjos, mas verde, Siracusa; profesores, Apolo, una ninfa y su fuente, Santa Lucia; calor, Pozzalo, segundo Martini, Molin Rouge. "


la historia interminable...

En breve fotos y mapa y toda la parafernalia; ahora la aventura, directamente de los diarios de viaje (del diario de chema, del diario de Elisa):

(Cracovia) Es domingo; llevamos desde las siete de la manyana recogiendo, limpiando, empaquetando. A las seis de la tarde la casa esta de nuevo vacia y la furgo preparada.

Subimos a casa de Tomek y Areta a devolverles las llaves y despedirnos por ultima vez. Kika no nos recibe esta vez ladrando inquieta y apoyando sus patas enormes en nuestro pecho, sino que se queja quedamente caracoleando con la cabeza gacha entre nuestreas piernas y lamiendonos las manos con una tristeza que es espejo de la nuestra.

Nos sentamos en la pequenya mesa de la cocina para tomar un te antes de partir. Mateo aparece entonces a mi lado con un grueso album de fotos que comienza a mostrarme. Me explica concienzudamente cada una de las imagenes: "esta es Gabrisha, en el mar", "estos son papa y mama en casa de la abuela", "esto son las flores del patio en verano". De vez en cuando levanta la vista para mirarme a los ojos y comprobar que le sigo atentamente, y yo le sigo. No necesito traduccion.

Bajamos las escaleras con los ojos hinchados y nos subimos a la furgo en silencio. Salimos de Cracovia sin dificultad, la ciudad todavia iluminada con motivos navidenyos, circulando entre los tranvias y los taxis con la familiaridad de quien conoce sus calles y sus manias.

Nos dirigimos hacia el Bieszczady, siguiendo la ruta que a ultima hora nos proporciono Tomek, junto a sus numeros de telefono por si tuvieramos algun problema.

Esa noche dormimos en un hostal de carretera situado sobre un pub que tiene por nombre 'Fantasia'.

.....

Llegar a Bieszczady fue toda una aventura, atravesando pueblos cubiertos por una cada vez mas gruesa capa de nieve, blanca y brillante a la luz del sol que nos acompanyo durante los dos dias que duro el viaje.

Polanczy es un pueblo idilico, rodeado por montanyas y bosques fantasticos a la orilla de un lago increible que en verano se llena de jubilados que llegan de toda Polonia.

En invierno esta practicamente desierto, hundido en la nieve, congelado en los menos veintipico grados habituales. Nosotros tuvimos suerte; 'este invierno es muy suave', nos dicen senyalando los menos cinco que indica el termometro mientras nosotros nos frotamos las narices y las orejas al tiempo que estornudamos y nos limpiamos los mocos.

Pero merece la pena; el paisaje es fascinante (aunque la furgo ya avisa que hay cuestas que no piensa subir) y la gente, como en toda Polonia, adorable.

Tenemos un hambre feroz de fotos que aumenta a medida que la nieve y los bosques y los rios helados aparecen. Pero las carreteras siguen siendo inevitablemente polacas; no hay lugares donde parar, ni arcenes, ni na. Y hasta los tractores llevan cadenas.

Lo que si hay son baches y curvas casi asturianas, y pendientes imposibles, y una hermosa capa de nieve cubriendo el conjunto.

La furgo, como un caballo obediente, intenta dando traspies agarrarse al paviemento helado y llevarnos a salvo a nuestro destino, cualquiera que sea.

Los hospedajes estan por todas partes, pero nadie acaba de creerse que vengan turistas en invierno y todo esta cerrado. Por fin, ya en el pueblo, encontramos a un polaco ingles-parlante (que es algo asi como encontrar a alguien que hable ingles en una aldea de Quiros) que nos ayuda a encontrar una habitacion dentro del presupuesto.

Ahora, en un bar disfrazado de lejano oeste, al calor de una chimenea encendida y una sopa de callos con patatas, creo que por fin podremos empezar a ver (no creo que podamos llegar a conocer) esta extranya region del Bieszczady.

Pensabamos visitar el Parque Nacional al sureste, pero las malas carreteras y la tormenta con la que el hombre del tiempo nos amenaza nos desaniman.

Asi que el jueves madrugamos con la idea de abandonar Polonia, atravesar Eslovaquia y tal vez llegar a Viena. Antes de salir nos vamos a un cafe cerca del puesto de correos del pueblo para escribir alguna postal antes de marchar.

Son las ocho y media y entramos en el bar acompanyando a la camarera que acaba de abrir; no nos da tiempo a pedir los cafes de rigor y ya tenemos a Zeignien con una botella de champan y tres copas en nuestra mesa.

No lo conocemos de nada, pero eso es lo de menos. Tampoco entiende una palabra de espanyol, ingles, frances, aleman o italiano, pero tampoco importa; el caso es que nuestro castellano y su polaco se entienden a la perfeccion.

Vestido de negro, cincuenta anyos, una barba entrecana perfectamente arreglada, sonrisa profiden y unos ojillo azules chisporroteando tras los cristales ahumados de sus gafas de sol. De su impecable aspecto solo nos alarma la gorra de Bacardi y la botella de champan ruso, ucraniano o vete tu a saber, que lleva en las manos.

El estaba euforico por algun motivo que no acertamos a descubrir, pero a esas horas no habia nadie con quien compartir su alegria, asi que sin darnos cuenta, ya se habia sentado a la mesa, pedido copas para todos (hasta para la camarera que le miraba resignada desde la barra) y empezado a hablar polaco a una velocidad de vertigo sin importarle en exceso que no le entendieramos ni gorda.

Entre senyas y dibujos conseguimos entender que el era monitor de windsurf en verano en el lago, y que los inviernos los pasaba pintando, esculpiendo madera o tocando el acordeon, que casualmente traia con el...

Tras el segundo brindis aparece el acordeon y las consiguientes melodias francesas hasta que ya despues de otro par de botellas comienzan los cantos populares a los que se une algun que otro comparsa, como aquel conductor de mercancias que ya iba por su tercer vodka para desayunar.

Entre cancion y conversacion consigo cafe y nos despedimos finalmente con efusivos abrazos e intercambio de direcciones. Las postales para otro dia.

Es la una y media. La tormenta de nieva ya ha comenzado.

(Llegamos a Eslovaquia) La frontera era de las de verdad; hasta nos mandaron abrir la parte trasera de la furgo. Uno de los policias me pregunto si ibamos a Eslovaquia de turismo, con cara de no creerselo mucho. Yo me emocione y empece a contarle todos los sitios a donde pensabamos ir: "si, yes, Eslovaquia, Austria, Eslovenia, Italy...". El sonrio convenciendose de que no eramos terroristas sino simplemente chiflados.

Atravesamos Eslovaquia a oscuras, con un viento que arrastra la nieve en remolinos a nuestro alrededor, con la carretera parcheada por agua, hielo, nieve y agujeros de todos los tamanyos imaginables.

Yo tengo bastante con controlar las culeadas de la furgo. Asi que Elisa, mapa en mano, escoge la ruta.

Terminamos en la peor carretera de montanya imaginable, con la peor tormenta de nieve que haya visto, con caravanas kilometricas formadas por camiones que simplemente se quedan atascados sin poder seguir.

En un par de ocasiones somos nosotros los que patimanos, la furgo negandose a continuar, resbalando las ruedas inutilmente sobre el hielo.

A pesar de todo, con la nieve y los camiones y sin dinero para parar, y con el hielo que hacia culear a la furgo como a una puta trasnochada, nos reimos, nos reimos todo el rato. Os aseguro que es una importante leccion que estamos aprendiendo en este viaje (* ver 'de cuando dios se descojona', del diario de Chema -proximamente en la web).

Pero al final la Volkswagen se porta, la copiloto encuentra la forma de salir de la montanya y el piloto puede descansar por fin despues de catorce horas de 'patinaje artistico', en la soleada Austria.

Paseamos por Viena y sus edificios increibles, y sus tiendas adosadas a las iglesias, y sus monumentos incontables, y sus espacios vacios de todo y llenos de vida.

Y otra vez en marcha; otro puerto, mas nieve, sensacion de riqueza desproporcionada, carreteras cinco estrellas; la Europa rica reaparece.

La luz es nueva, los colores distintos, nuestros ojos descubren los matices del cambio. Un pueblo cubierto por la nieve es un buen sitio para saciar el hambre de fotos, pero reaparece el sentido de la propiedad; solo el que tiene algo de valor tiene tambien miedo a perderlo, a ser atacado.

Es el precio del desarrollo, y el hombre que cierra su casa a cal y canto, ese que no quiere que haga fotos a la veleta de su jardin, ese que sale apresurado a apuntar nuestra matricula para defenderse, ese hombre paga por su riqueza siendo mucho mas infeliz, mucho mas asustadizo y vil que cualquier polaco de puertas abiertas.

.....

Por fin, a treinta kilometros de Eslovenia, paramos, comemos, dormimos.

Un viajero medio chileno nos habla de los encantos de Ljubljana, y ahora, a la luz de la manyana, volvemos al despertar tranquilo de las palabras, a ese rato de independencia  compartida en cualquier bar, libros, diarios, cafe.

Hasta que dentro de un rato la llamada de la carretera se incendie, se inflame y nos arrastre de nuevo a otra frontera, a otro pais, a otra gente.

Pase lo que pase seguiremos riendonos, escuchando musica judia en nuestros corazones. Hoy dios esta de buen humor.

Atravesamos una nueva cadena de montanyas y entramos, ya atardeciendo, en Ljubljana, Eslovenia.

La pequenya capital crece en paralelo a orillas del rio que tiene por nombre el nombre de la ciudad. Es un lugar tranquilo, con mercadillos, terrazas y gente paseando. En un pequenyo parque tienen una pista de patinaje al aire libre.

La poblacion es abierta, acostumbrada a los turistas (alemanes, austriacos, italianos) y todos parecen tener ganas de hablar; un camarero nos da nuestras primeras lecciones de esloveno (hvala: gracias, dober vecer: buenas tardes...); un vendedor de incienso nos habla de camaras fotograficas, de lentes y de luces...

La ciudad es preciosa, con el casco antiguo atravesado por el rio verde esmeralda, con las terrazas y las iglesias y el castillo encaramado en una colina que cada noche se desvanece junto a la luz rojiza del atardecer.

Nos refugiamos a treinta kilometros de Ljubljana -los precios de la capital son prohibitivos- en una casina preciosa, de nuevo rodeados por nieve, donde la duenya nos prepara una comida casera que esta de muerte.

Como estamos muy cerca tampoco nos perdemos la ciudad; hoy mismo callejeamos junto al rio, cotilleamos el mercado, y nos tomamos una cerveza en el coffe-shop del lugar donde una reyerta entre camellos imbuyo a Chema en la filosofia de Bruce Lee por un rato.

Asi que despues del dia, o mas bien de la semana completita, ahora nos estiramos sobre la cama de dos metros y nos dejamos mecer por la calefaccion olvidando las noches de heladas a menos-vete-tu-a-saber cuantos grados en la furgo.

.....

En un pueblo de Eslovenia, al pie de la montanya, vive nuestro amigo Marco... Tenia que salir. A punto de ir hacia Italia, perdidos entre los valles increibles de Eslovenia, la cancioncilla era inevitable.

Hacia el sur un castillo colgado entre paredes verticales de roca viva; hacia el norte Bled y su maravilloso lago con una isla en el centro a la que se llega en barca, a nado, o patinando en invierno.

Ahora estamos en ese tiempo en el que el alquiler de barcas no funciona, el agua es impracticable para el banyo y ya no hay hielo sobre el que patinar. De nuevo, con el privilegio de viajar a deshora, disfrutamos del lugar sumamente turistico sin los turistas con que amenaza la guia.

.....

Y aunque parezca imposible estamos escribiendo desde Venecia... pero esa es otra historia.

continuara...


A Través del Espejo

De alguna manera, para nosotros, esta página es como el espejo mágico de Alicia en el País de las Maravillas. Por eso resultó una tremenda sorpresa que Ana Ana consiguiera atravesarlo para presentarse en nuestra casina de Cracovia.

Casi no podíamos creer que estuviera aquí, en carne y hueso, y que sintiera la misma calidez de la que os hemos hablado durante todo Ana_diciembre_059el mes.

Sacamos todo el Irán que ella traía en los ojos, lo pusimos en la mesa de algún bar,   junto a nuestras aventuras y algunas cervezas Ana_diciembre2_007polacas, y nos lo bebimos todo, desde la primera foto hasta la última anécdota.

Anayelisa Nuestra familia adoptiva estuvo encantada con la llegada del nuevo vástago; nos pasearon de museo en museo, nos regalaron otra de sus veladas polacas...

Los días, repartidos entre callejear, charlar y dormir, se escurrieron tan rápido entre Anaenaeropuerto nuestros dedos que apenas la habíamos recibido cuando la tuvimos  que despedir.Jana

Poemas persas, barrio judío, desayuno con dátiles, vodka con sabor a cerezas; Lisa Simpson abrazada a su saxofón en algún club, una virgen negra que nadie sabe por qué lo es... Anabar

Casi un sueño, un delirio... para nosotros el mejor regalo.

Fdo: Elisa

Kika Ahora que la furgo ronronea zalamera, invitándonos a seguir viajando, nos despedimos ya, no sin esfuerzo, de Ana, de Tomek y Areta, de Kika, de los críos; de las cervezas de medio litro, de los pierogi, de la trompeta que suena a cada hora; de tantos Gabrielaymateo amigos y de tantos desconocidos; de la casina, de los clubs de jazz, del barrio judío; de Hofaz y de Rozycki; del tipo que toca el acordeón en la esquina de Szpitalna, de la vendedora de cigarrillos; nos despedimos del muro de los artistas, de los tranvías, de los puestos de kebab, del Rynek que cambia cada día; nos despedimos de las voces polacas, de las canciones Chemayelisa ucranianas y de las fiestas sin motivo; nos despedimos hasta del frío.

El licor de miel y un vodka polaco -creo que de guindas, pero vete túCenadespedida  a saber- sirvieron para regar ayer la fiesta de despedida "oficial", junto con el "Lácrimas Areta" -un tinto que preparan Tomek y Areta en el patio trasero- y un tempranillo (Valde-no-sé-qué) que encontramos por aquí más alguna que otra botella de cerveza.Casadiellas

Para forrar, además de embutidos varios, patés y otras delicias, tenemos nada menos que casadiellas -unas casadiellas riquísimas que preparó Eli inspirada por Tomek su abuela, y que le salieron para chuparse los dedos de los pies.

Las charlas se alargan, las historias se mezclan, las canciones surgen aquí o allá dependiendo de dónde esté la guitarra que baila de mano en mano; el ruido, las voces y las risas no cesan en toda la noche.

Y sin embargo, precisamente esta noche, resulta difícil evitar que los ojos se nos ahoguen de vez en cuando, con este abrazo, con una palabra, con aquella sonrisa.Aretacena

Nuestra familia adoptiva nos invita a volver; nos ofrecen casa y nos venden la moto de lo fácil que resultaría para nosotros trabajar aquí mientras nos aseguran que ya se han acostumbrado a tenernos cerca, a vernos llegar desde su ventana, a irse con nosotros de excursión, a pasar alguna que otra tarde de charlas y cervezas.

A nosotros nos pasa lo mismo.

Los vamos a echar de menos.


Amortizando el Curso de Clown

pues al final resulta que no es tan típico como pensábamos disfrazarse en noche vieja...

por uno de esos pequeños errores de traducción, terminamos dando vueltas por el centro de Cracovia en esos discretísimos disfraces que veis más abajo. por supuesto no había NADIE disfrazado y acabamos haciendo el payaso y dejándonos hacer fotos por turistas y cracovienses (que por fortuna pensaban que éramos parte del espectáculo y por tanto no se ofendieron; que aquí, además de ser muy religiosos, resulta que el Bufón es un personaje muy respetado y querido, parte de la tradición de la ciudad... si, nos enteramos más tarde).

total, que si una familia de actores y chiflaos os invita a pasar la noche vieja en una fiesta de disfraces, no penséis por ello que eso es lo típico...

eso si, ¡la fiesta genial!


Noche Buena en Cracovia

Un pedazo de pan de misa reposa en cada plato. Todo está dispuesto con esa elegancia sin ostentación; velas, ramas de pino, platos de varias vajillas -que somos muchos-, un ramillete de muérdago que te apremia a besar a los que quieres, un árbol de más de cuatro metros presidiendo la entrada. Hoy cenamos con los padres de él; mañana comen con los de ella. No es tan distinto, ¿eh?

Un plato vacío simboliza la hospitalidad; cualquiera que venga será bien recibido: es Navidad.

Antes de empezar, a cumplir las tradiciones; cada uno toma el pan de misa de su plato e intercambia un trocito con todos los demás, uno a uno, dedicando ese minuto en exclusiva para darle sus mejores deseos, todo su amor. Apenas un minuto para cada uno, para esa mirada personal, para ese afecto dirigido.

La sensación era tan cálida, tan familiar, que nos sentimos cohibidos, e intentamos dejarles intimidad. Pero pronto toda la familia desfilaba entre nosotros para tratarnos del mismo modo y darnos todo su cariño.

En el mismo ambiente familiar, casi sobrio, comienza la cena. Nadie ha comido en todo el día. El trabajo ha sido duro y están hambrientos, pero no se abalanzan; se respira un respeto profundo.

Se sirven doce platos, nos dicen, en honor a los doce apóstoles, aunque algunos son simbólicos y se comen juntos y todos son muy sencillos.

Empezamos por un caldo suave de verduras y setas, el primero. Se le echan patatas cocidas y hacen dos. Otro caldo típico, de remolacha, tres, que con pierogi -pequeños tortelini rellenos de verduras- hacen cuatro. Ahora un plato único, olvidado ya, especialmente preparado por la abuela de Areta para esta noche; fabes de granja con higos. Llevamos cinco. 'Kapuska'; repollo con alubias blancas y zanahoria, cocinado con vinagre. Van seis. Pepino crudo para acompañar, siete. Suma y sigue. Carpa al estilo Judío; pescado frío con gelatina y verduras, delicioso; ocho. Contad conmigo. Ensalada verde, nueve. Carpa frita con rebozado dorado y crujiente, diez. Y por fin los postres. Dos tipos de tarta, una de chocolate y otra de nuez, hechas con semillas de amapola, que están de muerte y que hacen el once y el doce.

Apenas hemos terminado y los niños salen disparados hacia el árbol; los regalos ya están allí. Como locos empiezan a leer los nombres de los paquetes y a describir su forma y tamaño a todo el mundo. De pronto Gabriela grita 'Chema y Elisa', y nos acerca un paquete multicolor. Los adultos sonríen y bajan la cabeza. Nosotros no sabemos donde meternos. Es un libro de Cracovia, una auténtica joya; la fotografía es increíble; mapas y dibujos que casi te cuentan la historia por sí solos.

En fin, que estamos emocionados, y de pronto suena el timbre. Pasos apresurados, ladridos de Kika, y otras siete personas que se abalanzan al salón armados de flautas y cerveza y cantando villancicos...Cena

Julia tiene una voz increíble; la ha heredado de su madre. Estudia dirección de orquesta. Su padre, actor retirado, la mira embobado y le hace los coros. Habla con nosotros en un inglés perfecto, casi teatral. Y entre historias y risas cantamos, charlamos, brindamos...

Chema se hace al fin con una flauta y nos arrancamos por populares; allá van 'veinticinco de diciembre', 'Asturias patria querida', 'pero mira cómo beben' y hasta 'las muñecas de famosa'. Luego a su casa, aquí al lado, a seguir la fiesta.

Bailamos todas las danzas populares que Julia es capaz de recordar, y os aseguro que son muchas. Comemos de nuevo, más pescado estilo Judío: receta especial de la familia que llevan veinticinco años preparando y año tras año no se ponen de acuerdo en su composición.

Probamos el vodka a pesar de las advertencias, pero allí donde fueres... ya sabéis.

En fin, que llegamos a casa satisfechos y exhaustos, con más amigos y cada vez más enamorados de Polonia.

Feliz Navidad.


Las Llaves de la Fregoneta... por última vez

Para el Zoroastrismo -una de las religiones más antiguas que se conocen y que tiene su origen en Persia- existen dos principios fundamentales; Ormuz y Ahriman; el Orden y el Caos.

En la noche del 21 de Diciembre -la noche más larga del año- se celebra en Irán el Yalda, el principio del fin del caos; la decadencia de Ahriman, el regreso de Ormuz. En este último día de Ahriman, alguien entró en nuestra casina de Cracovia...

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Por una de esas extrañas coincidencias, aquella mañana nos habíamos llevado el ordenador con nosotros; madrugamos para hacer fotografías y visitar galerías (el I.C.Center, la Starmach Gallery, el Piano Nobile...) y callejeamos durante todo el día, descargando imágenes en el ordenata de cuando en cuando y descansando en bares increíbles, como aquel sótano fascinante del Rynek Glowny 45, o aquel otro, el Boogie Club creo que se llamaba.

A las nueve de la noche regresamos a la casa. La ventana del baño estaba abierta, la cortina descolgada, una maceta rota, el bolso amarillo de Eli en medio de la sala, el carnet de conducir en el suelo, libros y libretas desparramados en una esquina. Nos faltan los móviles, dinero suelto, un estuche de acuarelas... y las llaves de la furgoneta.

Celebramos la noche más larga del año en casa, en compañía de una pareja del 'CSI' que se dedicó a hacer fotografías y sacar huellas de lugares imposibles. Echan de menos el desorden habitual en un robo, pero es que Eli, cuando yo salí a avisar a la poli, había aprovechado para ordenar el 'escenario del crimen'... Por algún motivo la pareja del CSI no parecía agradecida (como veis, las pelis no sirven de mucho; en cualquier situación de estrés siempre acabamos haciendo las mismas tonterías que la rubia protagonista).7_frago

En cualquier caso, el fin de Ahriman también marca el comienzo de Ormuz, y con ello el comienzo del 'orden': hemos tenido que cambiar las cerraduras de la frago; las llaves, protagonistas indiscutibles de esta primera mitad de nuestro viaje hacen un mutis espectacular. Nosotros, ya tranquilos, celebramos la noche buena en compañía de polacos adorables (ver la jugosa descripción de Eli más arriba).

Estas navidades son sin duda especiales, diferentes.

Anteayer, después de un día larguísimo de tranvías y garajes y declaraciones oficiales, nos escondíamos un rato en un barín de Szeroka. Allí, al calor especial que tienen los locales judíos de Cracovia, intentamos ordenar las emociones de los últimos días. Recordamos, casi al mismo tiempo, por qué estamos de viaje, y con una sonrisa compartimos la extraña sensación de que nadie puede robarnos lo que realmente nos importa.

Así pues, la aventura continúa.

¡Feliz Navidad a todos!


Cracovia again

Cracovia001 Dice Benedetti: "Una muchacha que se desnuda sin testigos para que sólo la miren el espejo o el sol, en realidad no está desnuda".Cracoviachemapobredelpa_1

Eli se descojona; yo tampoco sé de qué estoy hablando. El hecho es que seguimos revolviendo por Cracovia, callejeándola, disfrutando los rincones tanto como los bullicios. A la izquierda teneis la plaza del Rynek; a la derecha, un pordioser ensayando. Cracoviapordiosers

  Este cielo de invierno no da pa muchas fotos, pero aunque no podáis mas que imaginarlo, esta plaza es un bullir de gente, de voces, de colores y olores, llena de mercadillos y artistas callejeros, de música...

Las mañanas son para mirar; las noches las repartimos entre clubs de jazz, bares de música en vivo y sobremesas con nuestros caseros, que ya son como nuestra familia adoptiva aquí en Polonia.Castillotvrelimateoyar

El domingo nos llevaron de excursión a ver un castillo que hay en un parque nacional, a las afueras de Cracovia; nos fuimos con ellos y sus dos críos. Fue una pasada, a pesar de no encontrar dragones ni doncellas.

A la hora de comer (pizza, ketchup y cocacola, que vamos con guajes), Tomek y Areta están preocupados; "no os asustéis de los locales" -nos dicen- "suelen venir aquí a emborracharse y ver la tele cuando salen de misa". No sé qué imagen tienen ellos de los pueblos españoles.Chematomekyaretaweb

En fin; nada más por ahora. Abrimos un nuevo álbum con fotos de ellos y los críos.

Pues eso. Dejad de atiborrar las despensas de turrón y polvorones, y escribid, que nos entra la morriña navideña...


Trastiando...

Eliminera Pues sí, aquí estamos disfrazados de minerosChemaminero... y es que nos colamos en la mina de sal de Wielicka. No en el museo, no, aunque es muy chulo y todo lo que queráis, sino en la mina... ya nos véis Eliykolega(si, Anaguti, nos acordamos de tí, aunque esta vez nadie se partió un brazo). Un amigo de nuestros caseros (el que está tras la puerta, aquí a la derecha) que es profe en la facultad de geológicas se ofreció a llevarnos con un grupo de estudiantes. A este kolega (que es como se dice 'amigo' en polaco) lo conocimos en una fiesta que nos dieron los vecinos... una de esas fiestas que terminan en cantos populares. En fin; aquí abajo tenéis a Eli con parte del grupo, muy atenta a las explicaciones que nos daban (en polaco, claro... aunque luego el profe nos hacía las pertinentes aclaraciones en inglés... y es que estamos de un internacional que no veas).

Explicacionesenpolaco

La mina es una pasada, y la experiencia fue genial. Paredminadesal_1

Y por ahora no os contamos mucho más; que seguimos enamoraos de los polacos y disfrutando como enanos.

Ah, si, incluimos un pequeño álbum con fotos de la casina de Cracovia; hoy sólo hicimos fotos a las paredes... en breve más ;)

¡¡YA TENEMOS MÁS FOTOS DE LA CASINA!! (y a ver si nos escribís, jodíos, que nos tenéis abandonaos; nosotros conectaos al internete día si, día también, y vosotros... qué, ¿¡de vacaciones!?)

-gracias Bertasuel y Pequeño Saltamontes; sois las únicas incondicionales. ¡¡Elíaaaaas!! ¡¡Deja de jugar con el móvil y escribe aquí!!


Cracovia

Lo primero, eso, que llegamos a Cracovia nada menos (podeis echarle un vistazo al mapa); en el nuevo album de fotos, pequenyin, podeis ver las primeras heladas con que nos encontramos... na, mariconadinas.Furgofrontal

Y como presentacion estelar, aqui teneis la furgo!

Furgomodelosiesta ........................................................................................ De Amsterdam salimos a duras penas, que los cofichops esos son muy agradables. Pero antes de abandonar Holanda le dimos un mamporrazo a un coche que nos intento adelantar por fuera en una rotonda; pubritin, le quedaron las puertas laterales pa no mirar pa ellas. Eso si, nuestra furgonetina ni un rasgunyo; si es que es igual que un tanque!Furgoychedibujo

Asi que seguimos, entramos en Alemania donde nos empezo a hacer algo mas de frio, pero la nieve seguiamos sin verla. Paramos en Berlin y despues de pasearnos por la puerta de Brandemburgo y callejear por la parte occidental y oriental -que ya apenas se distinguen- disfrutamos de un mercadillo navidenyo donde hasta los alemanes eran agradables -que ya es decir.

Y tiramos pa Polonia. La frontera es de las de verdad (por fin), con soldaos en los garitos y pinta de que te van a desvestir, pero pasan de nosotros y nos colamos en el pais. Las carreteras estan pa echarse a llorar y todo tiene una pinta bastante desoladora, pero seguimos sin encontrarnos con las nieves que los partes metereologicos prometen, asi que continuamos en direccion a Cracovia. Solo al llegar a Katowice, muy cerquita ya de Cracovia, vemos los restos de lo que debio ser una nevada guapa, y el frio, aunque muy sano, empieza a notarse.

Ahora estamos en Olkusz, planeando alquilar un apartamentin en Cracovia pa pasar aqui las navidades. Y es que los polacos son geniales; ayer, na mas llegar, nos reciben Fulba (bajo en un grupo de trashmetal), Adalberto (el de los tucos que estudia filosofia), Smilie (que lo llaman asi porque esta siempre borracho y con una sonrisa de oreja a oreja) y alguno mas, cerveza en mano y chapurreando una mezcla de ingles polaco y ruso que entendemos a la perfeccion. Y para alla que nos vamos ahora, que hemos quedao con ellos porque nos van pasar un cd con lo que sea que Lukash el Fulba toca.


Notas Breves

De Paris poco vamos a contaros; que llegamos; que nos perdimos; que nos encontramos, que pasamos casi una semana en el camping del Bois de Boulogne, que callejeamos por todas partes y que, a la orilla del Sena, a veces, nos acordabamos de todos vosotros...

y de Paris nos vinimos a Belgica; Brujas, Gent, Bruselas, y ahora Amberes, en casina de Ani y Moha.

En Brujas pillamos un estudio durante cuatro dias; pensabamos estar una semana pero el duenyo creo que se acojono un poco al vernos entrar con guitarra y tambor y pinta de gitanos ambultantes... al final, cuando le devolvimos el apartamento impoluto y le resfregamos un poquitin lo de ser medico, nos despidio "resbaladizo y servil" (palabras de Eli) invitandonos a volver con un saludo casi fascista.

La ciudad preciosa, con sus "casas de chocolate con tejas de caramelo, ventanas de regaliz y calles empedradas con carbon de azucar..." y esos canales diminutos que aparecen como un regalo pôr entre las callejuelas.

Gent nos encanto, pero a parte de tener que escapar literalmente de la ciudad (ver comentario de Eli en 'Desde Antwerpen') nos pillo con pesimo clima; supongo que tambien por ello, al menos en parte, nos desencanto Bruselas, que se cae de sucia y triste. Solo al barrio arabe, donde se concentran la mayoria de inmigrantes, le encontramos algo de magia.

y ahora en Amberes, dejando descansar la furgo un poco gracias a Ani y Moha que nos dan cobijo y comida - y que cobijo!  y que comida! que tamos los dos cebainos y felices. y la ciudad que esta increiblemente viva, con conciertos y exposiciones y espectaculos callejeros... una gozada.Cheyelienamberes

manyana nos vamos; direccion norte, hacia Amsterdam. Creo que necesitamos movernos; que con tanta comodidad corremos peligro de acostumbrarnos.

post data: esa foto en la que estamos tan guapos es cortesia de Ani, anfitriona y sufridora nuestra; podeis verla en la galeria de invitados...